miércoles, 3 de agosto de 2016

LA ESPAÑOLA INGLESA.-


Estamos ante una de las mas fáciles adivinanzas de esta colección de Novelas Ejemplares. Una vez mas debo insistir en la necesidad de leer varias veces el texto para dar con los trucos de Cervantes, que nos presenta como personajes principales a dos personas del mismo nombre: Isabel, la pequeña gaditana secuestrada que un día será presentada ante la reina de Inglaterra, Isabel I, hija de Enrique VIII y Ana Bolena. Fue llamada la “Reina Virgen” y estableció la Iglesia Protestante de la que fue la máxima autoridad.

La protagonista española, Isabela, secuestrada durante el saqueo de Cádiz por el caballero inglés Clotaldo “que la tenía escondida en su nave”, es un personaje doblado “que encantaba cuando cantaba”. Pues para deshacer el nudo de Isabela, que no es el único como luego veremos, buscaremos la palabra escondida y encantada, que es donde está escondida la protagonista: en una nave; esto nos lleva a deducir que en “nave”, encontramos escondida un “ave”, una pista un tanto infantil si queréis, pero real como iremos viendo a lo largo de la novela. Este “ave” no es un pájaro cualquiera, sino una “cristiana secreta”, lo que nos lleva a deducir que se trata del Ave María, encantado dentro de una nave; paso primero que desembocará en la “Salve Regina”, a donde nos conduce nuestra protagonista doblada, Isabela.

El inicio de la católica oración: “Dios te salve, reina y madre…” bien puede emparentar con el himno real británico: “Dios Salve a la Reina”, que si bien se compuso un siglo después de la publicación de las Novelas, podría ser utilizado con anterioridad este protocolario saludo real. De este modo, la Española Inglesa sería el paralelismo entre la Salve Regina y el Dios Salve a la Reina, Isabel I e Isabela.

La novela está compuesta con frases y pasajes conocidos de la vida de la Virgen María, que se descubren al leer detenidamente la obra. Muestra de ello, puede ser la frase de María durante la Anunciación y repetida en el Angelus: “He aquí la esclava del Señor…”, que se corresponde con Isabela, mencionada como “esclava, si este nombre se podía dar a Isabela”. En la carta posterior de Catalina, se reproduce la segunda parte del Ave María que aquí recuerdo:

“Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte”, que se corresponde con,

“Lo que Clotaldo y yo te rogamos otra vez, hija de mi alma, es que encomiendes muy de veras a Dios la de Ricaredo, que bien merece este beneficio el que tanto te quiso como tu sabes. También pedirás a Nuestro Señor nos dé a nosotros paciencia y buena muerte…”

         La semejanza es incuestionable, así como al final de la Novela, Isabel estaba a punto de ingresar en el Convento de Santa Paula de Sevilla, donde estaba su prima monja, “única y extremada en su voz”, señal que Isabela dio a Ricaredo para que la hallara en Sevilla. La mejor voz es el canto del Ave María y desde el Monasterio de Santa Paula al Convento de Santa Isabel hay dos pasos como declara Cervantes (y ambos siguen en pie actualmente). Y por último, Isabela prima de la monja, ¿dobla a Santa Isabel, prima de la Virgen María? Pues yo creo que si. Hay mas similitudes a lo largo de la Novela que iréis viendo si prestáis atención.


         Pero no termina aquí la cosa con esta cristiana, sino que tenemos otro nudo que deshacer; se trata del católico secreto Ricaredo, enamorado de Isabela y que llega al final de la obra envuelto entre dos palabras que se repiten: crédito y remedio. Isabela “cree” las palabras de la carta de Catalina, luego Ricaredo está representando al Credo. Tenemos la Salve Regina y el Credo que remedian la vida de los padres de Isabela. Estos tan buscados remedios durante toda la obra y siendo claramente mencionada la hazaña de los Padres Trinitarios, cuya representación mariana es la Virgen de los Remedios, ligada a la Orden de la Santísima Trinidad y de los Cautivos, son la última pista que nos deja Cervantes para deducir que en 

No hay comentarios:

Publicar un comentario